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La Sacerdotisa puede representar un momento de espera y permisividad. No es siempre necesario actuar para conseguir nuestros objetivos. Algunas veces ellos pueden ser realizados a través de una pausa que da una oportunidad al deseo de florecer dentro de la plenitud del tiempo. La Suma Sacerdotisa es la Clave número tres ( aunque aparece un II, es la III debido a que El Loco es la clave 0).
Está sentada entre dos columnas, familiares para los Masones. Es la representación de la Subconciencia o Mente Subjetiva Profunda. Está sentada, es pasiva, receptiva y virginal. Sobre su regazo descansa La Tora, registro del pasado. Ella conoce el devenir pasado, presente y futuro. A sus espaldas está el velo de Isis. Bajo sus pies y sobre su cabeza está la Luna. Los pliegues de su manto azul se convierten en una corriente de agua. Es una carta de ubicación en el Tiempo. Nos enseña a hacer uso del inmenso arsenal de información que se encuentra en nuestro subconsciente. Sus frases son Yo veo, en el plano físico, y Yo sé, en el mental.

La la Suma Sacerdotisa están ligadas las Siete Leyes del Universo: la de Asociación; la de Vibración, insinuada por los pliegues del manto; la de Correspondencia, que nos enseña a conocer los Símbolos para usarlos en nuestro perfeccionamiento, como en la Masonería, por ejemplo; la del Ritmo, simbolizada por los cuartos menguantes de la luna a los pies y sobre la cabeza, en la cual también está una luna llena. La de Polaridad, simbolizada en las dos columnas, símbolos de los opuestos y que aparecen en varios Arcanos; severidad y misericordia, extremos del comportamiento humano, que se neutralizan en la columna de la Armonía o columna del medio en el Árbol de la Vida. La de Causa y Efecto, simbolizada por el pergamino que contiene La Tora. Nada es casual, todo tiene su explicación y sus consecuencias. La de Generación, simbolizada por la corriente de agua que emana de su vestido. |